Cuando comenzamos a practicar yoga una de las cosas que más  nos llama la atención es el Saludo al Sol, en sánscrito (lengua clásica de la India), Surya Namaskar.

¿Qué es el Saludo al Sol y por qué lo hacemos en cada clase?

El Saludo al Sol es una secuencia de doce posturas enlazadas que van acompañadas de la respiración, doce movimientos que aportan flexibilidad. Cada movimiento contrarresta el que le antecede. Son posturas sencillas de realizar en las que se sincroniza cada movimiento con la inspiración y la espiración.

Desde el punto de vista físico: aporta gran flexibilidad a la columna vertebral, a las articulaciones y a los músculos, incrementa la circulación sanguínea. Ayuda a la coordinación, es un ejercicio simétrico, aumenta la concentración y permite desarrollar la noción del espacio alrededor de uno mismo.

Se puede utilizar al principio se una sesión de yoga como pre-calentamiento  o bien podemos trabajarlo como una práctica de yoga en sí misma.

Desde un punto de vista más espiritual: el Saludo al Sol o Surya Namaskar es una forma de adorar a Surya, el dios hindú solar mediante la concentración en el Sol.

Cuenta una leyenda que al amanecer y al atardecer se produce un fenómeno óptico llamado Green flash, un resplandor de color verde que aparece sobre el horizonte segundos antes del amanecer y del atardecer, y que solo se puede observar bajo ciertas condiciones y altitudes específicas. En la antigüedad los hindúes atribuían este fenómeno al dios Surya.

Se dice que el Green Flash son 7 caballos verdes que halan la carroza donde sale Surya todos los días y que estos solo se pueden ver por pocos segundos ya que al aparecer el Dios Sol en el horizonte, brilla con tanta intensidad que opaca cualquier otra luz.

Y es de ahí de donde nace el Saludo al Sol, más que como un calentamiento, como una oración, como una ofrenda, como un agradecimiento a cada día que comienza o termina, como una intención.

 

Algunos consejos para la práctica del Saludo al Sol: Es una práctica fácil y pacífica. Esto la hace practicable para personas de todas las edades y niveles. Se recomienda practicarlo varias horas después de comer, no practicarlo demasiado tiempo, y descansar después  de realizarlo en Savasana (postura de abandono, postura cadáver) mientras permites que la respiración y  el ritmo del corazón vuelvan a la normalidad.

Como sucede con cualquier ejercicio, el máximo beneficio se obtiene al practicarlo de manera periódica, y no con una práctica excesiva en una sola sesión.

Tomate tu tiempo para realizarlo, no tengas prisas, siente como cada articulación del cuerpo se mueve, se estira cada músculo, toma la respiración como un aliento de energía, renovándote en cada inspiración y eliminando todo aquello que te pesa y preocupa con cada espiración, disfruta de cada ejercicio que forma el saludo al sol.

 

¡Empieza o termina tu día con el Saludo al Sol y llénate de energía, siente paz en  tu corazón!