Cuenta la leyenda, que estando un día sentado en el patio de su casa, Zhang San Feng, un monje taoísta que en su juventud aprendió las técnicas del Shaolin Quan y que, a la edad madura, se retiró a la montaña Wu Dang Shan, observó como una grulla atacaba a una serpiente, subía y bajaba volando, mientras que la serpiente permanecía con el cuerpo encorvado estirando y encogiendo el cuello. A través de meditar y estudiar esta escena comprendió la forma de compaginar la suavidad y la flexibilidad con la firmeza y la fuerza, creando el Tai Ji Quan (Tai Chi Chuan).

El Tai Chi es una practica milenaria china que aporta grandes beneficios a nuestra salud: previene enfermedades, favorece la concentración, elimina el estres, combate la osteoporosis, mejora la circulación, previene los dolores de espalda, mejora la respiración, aumenta la flexibilidad, etc.

Se basa en una serie de posturas que se enlazan unas con otras a través de movimientos largos fluidos y lentos que se llevan a cabo al compás de nuestra respiración. ¿Se puede practicar a cualquier edad!

En una sociedad llena de estrés, prisas, enfermedades, el Tai chi surge aportando calma, tranquilidad, serenidad, fuerza, flexibilidad y un sin fin de beneficios no solo para el cuerpo sino también para la mente y el alma.

¡Prueba una clase y disfruta!